Cosas que decir a las niñas para hacerlos sonreír

Significado de soñar que bailas en la calle. Contar con aquellas cosas de saber que vamos cantando los sueños por un mundo mejor, es saber que si decir que las niñas de ojos tristes es pensar que nunca donde ella y el mar hablaban de libertad de la luna quizás de no dejar hacerlos que esos sueños se vuelvan realidad que somos un ángel jugando a vivir y volver a sonreír por esas cosas ... 14-ago-2017 - Explora el tablero de rubiod743 'Provisiones para el perro' en Pinterest. Ver más ideas sobre Perros, Mascotas, Cosas para perros. no sabía que tuviera coche I didn't know (that) he had a car; me alegro de que hayan ganado I am glad (that) they have won; es una pena que no tengamos más tiempo it's a pity (that) we haven't got more time; no digo que sea un traidor I'm not saying (that) he's a traitor; espero que os sea útil I hope you'll find it useful; no creo que te sea difícil encontrarlo I don't think you'll have ... Miles de camisetas de calidad de Sonreír para mujer con diseños de artistas. Disponibles en muchos ... Así que báñate regularmente, lávate el cabello, aféitate si lo necesitas, lávate los dientes, péinate el cabello, usa mentas para el aliento o goma de mascar de menta, corta y limpia tus uñas, usa desodorante, cambia tu ropa, límpiate las manos, etc. ¡Son todas cosas fáciles de hacer! 20. Si cambias el modo en que miras las cosas, las cosas que miras cambian. El gran Wayne Dyer. La diferencia entre ver el vaso medio lleno o medio vacío. 21. No puedes esperar la victoria y planear para la derrota. Cuando hacemos algo, hay que darlo todo y no ir a medias. 22. 120 frases para hijos: palabras bonitas para dedicar a tu hijo o hija Las mejores frases de amor para un hijo. Hay frases para hijos de todas las edades y para acompañar distintos momentos: comienzos de nuevas etapas, cumpleaños, un momento triste o cualquier noche antes de ir a la cama. Así que, mi primera recomendación para hacerlos sonreír, sería prestarles más atención. Dedicarles todos los días del año, pero todos, todos los días, unos minutos al menos, para compartir con ellos su pequeño mundo y llenarlo de fantasía, fomentando su imaginación y ayudándoles a comprender la realidad. Y para ello nada mejor que ... El amor es libertad para poder sonreír por pequeñas cosas y detalles. Un niño no solo debe amar a los demás también merece ser amado por los demás. Frases para niños de preescolar. Tus habilidades son buenos regalo de Dios, y las cosas hermosas que logras con esas habilidades, son tu regalo para Dios. -Las personas grandes nunca comprenden nada por sí solas y es muy aburrido para los niños tener que darles una y otra vez explicaciones.-Antoine De Saint Exupery. -La infancia, después de todo, es la primera moneda preciosa que la pobreza roba a un niño.-Anthony Horowitz.

Solo quiero que alguien me entienda

2020.09.06 00:23 M_S_A_Y_G Solo quiero que alguien me entienda

Esta para nada es la mas trágica historia de alguien, pero quiero desahogarme
En la primaria estudie en un colegio privado, era la mejor alumna me daban diplomas y etc. Mis padres los veía orgullosos de mi y eso me alegraba, nunca fui de hablar, por mis notas tenia "amigos". Mis tías especialmente siempre me regañaban por no saludar, yo lo hacia, pero mi voz nunca se escuchaba, supongo que siempre fui una llorona.
Nunca me sentí cómoda junto a la familia de mi padre, mi madre tampoco ella solo se llevaba bien con una de las hermanas, la única que parecía tener los pies en la tierra y no creer que el mundo gira a su alrededor como el resto de las hermanas. Yo solo me llevaba bien con una prima era bastante unida a ella, pero al entrar a la secundaria deje de verla o a cualquiera de esa familia.
No se como sean las escuelas en donde viven pero aquí solo se conoce 1-6to de primaria y 1-6to de secundaria. En 5to de primaria me cambiaron a otra escuela que en ese momento era de solo chicas. luego por una ley todas las escuelas debían ser mixtas. Así que cuando entre a secundaria habían chicos, muy pocos. En mi curso solo habían 4 y 28 chicas. En esta escuela secundaria va por la tarde. Habia conseguido de alguna forma tener amigas en 5to pero en secundaria mezclan los cursos así que me separaron de ellas. Las veía a veces en resecos, pero yo dejaba de sentir ganas de esforzarme en la escuela así, la pubertad me ataco y me salío acné, yo de por si tenia mala autoestima. Cada vez que me miraba al espejo me daba asco. Me trataba de cubrir con mi cabello pero en la escuela me pedían que me lo recogiera me decían que me saldrían mas granos si me lo tapaba con el cabello lo que me hacia sentir peor, no me gusta que me recalquen mis errores.
El acné fue empeorando y mi autoestima empeorando, en casa tampoco ayudaban trataba de pedirle ayuda a mi mamá para que me lleve con un profesional o me compre mascarillas o productos, pero ella estaba mas pendiente en cuidar de la niña que había nacido un par de años antes, esta bien es una bebe necesita atención y cuidados pero tampoco debería olvidar que tiene otra hija. Ella solo me ignoraba parecía no existir en esa casa, me metí mas a youtube a Internet y me centraba en eso para poder sonreír. En la escuela igual siempre paraba con audífonos escuchando música para no escuchar voces, aunque nadie dijera nada yo escuchaba voces insultándome, gritando lo asquerosa que me veo, lo mal que esta mi cabello, lo patética que era. inútil, horrible, que nadie me necesitaba, que nadie me quería.
Mis notas empeoraron, faltaba a clases, en segundo de secundaria llamaron a mi mamá le contaron como estaba en notas que no presentaba tareas que no iba a la escuela, esa noche me regaño, me grito, que ella se esforzaba para que yo pueda ir a la escuela para pagar los materiales que debería estar agradecida, que debo esforzarme en la escuela, que no parecía hija de ellos por que no tenia buenas calificaciones, yo le dije que no pedí haber nacido, que no puedo concentrarme en clases, que no quiero ir a clases que me odio, que odia mi vida, ella dijo "Ojala no te hubiera tenido" después de pegarme una cachetada y se fue. Yo dormía en el mismo cuarto que mi hermano mayor que había salido por orden de mi madre. entro cuando ella salio me pregunto si me pego yo negué y me senté en mi cama abrazando mis piernas la ultima frase se repetía en mi cabeza las voces la gritaban otras se reían sentía que mi cabeza iba a explotar. No sabia ni lo que estaba escribiendo en ese momento en una hoja, pero en la madrugada salí de mi cuarto deje la carta en su puerta y salí de la casa, camine sin rumbo solo pensando quiero morir, quiero desaparecer, quiero irme, quiero dejar de pensar. Llegue a un edificio en construcción cerca de una avenida en ese tiempo ver edificios tan altos era raro y ese era de los primeros. Busque una forma de entrar lo rodee, escuche un taxista pitar no me gire para verlo, el dijo que podía llevarme le dije que no tenia dinero me respondió que no importa puedo darte una vuelta gratis. A mi ya no me importaba morir tirándome de un edificio o violada o vendida por ese hombre me subí al auto blanco, nunca lo mire, recogió a una chica borracha despachada por su novio de una fiesta. Dimos una vuelta y la mujer pidió volver donde el chico lo que el taxista hizo. Después de dar vueltas preguntando por que estoy fuera sola y tan tarde, si había tenido peleas con el novio, yo le dije que mi madre había dicho que deseaba no haberme tenido y yo quería desaparecer para que ella este feliz, el se quedo callado un tiempo, llego a una terminal que antes estaba en medio de la ciudad cerca habían residencias el taxista me pregunto si quería quedarme esa noche en uno de esos cuartos, yo ya algo de vuelta en mi le negué y agradecí el compro dulces de una señora los comí, le pedí que me dejara bajar el insistió en que me llevaría a mi casa le di mi dirección, tenia sueño y no pensé si esto era buena idea, de todas formas me llevo, entre a casa recogí la carta y nunca volví a ver al taxista.
Después de esa noche las cosas en casa fueron de mal en peor, yo no comía con ellos, en las mañanas me quedaba encerrada en mi cuarto iba de vez en cuando a la escuela o me iba a caminar sin rumbo. De alguna forma aprobé enserio no se como.
Decidí ignorar el hecho que mi madre no me quería, igual que ella hizo o tal vez se sintió mal, pero hasta la fecha jamas se disculpo o nombro el tema otra vez.
En la escuela iba bien solo hacia lo que podía sin esforzarme mucho, disertar era imposible, las voces siempre estaban ahí pero trataba de ignorarlas con música. Yo sentía un vació en mi, como si fuera un muñeco. sin vida sin sueños sin nada. Empece a cortarme al principio por curiosidad eran leves como rasguños de gato que se curarían en un par de días. Pasaron semanas en la escuela insistían en que debía hablar, que no podía evitar hablar en la vida. Cortarme se volvió una necesidad para callar las voces, para dejar de sentir un remolino de pensamientos, de frustración, de impotencia, de rabia, Se que tengo que hablar, se que tengo que esforzarme, se que tengo que hacerlo, pero no quiero, no estoy aquí por gusto, solo estoy aquí hasta que reúna el valor para acabar todo.
Los cortes se volvieron mas profundos mas seguidos en mas partes del cuerpo ya no solo brazos, pasaron a los muslos piernas, abdomen, cuello.
Lloraba sin una razón en concreto cada noche.
Un día mi gata que se encariño con mi hermano mayor tuvo o trajo una gatita solo una, no había rastro de sangre o de haber mas ni que la gata había estado embarazada, pero la gatita era recién nacida de colo negro con salpicones de color naranja mostaza amarillo y blanco. La llame Ayami que en japones es Mar de colores. Por cierto cuando me centre en youtube, también conocí el anime, que también me centre en el.
Ayami creció y era mas apegada conmigo, siempre que me sentaba ella venia corriendo de cualquier parte y se echaba en mi regazo ronroneando exigiendo cariño lo cual yo le daba, en la noche cuando estaba llorando ella me ronroneaba restregándose en mi, yo le contaba lo que sentía lo que pasaba en la escuela en casa y ella parecía entenderme se quedaba sentaba viéndome o ronroneando a veces maullaba cuando paraba como si me contestara. Ella parecía que vino para alegrarme la vida ya no sentía ese vació las ganas de cortarme disminuían y dejaba de escuchar tan seguido las voces. Así paso un año y meses mas.
Un día cuando volví de la escuela no vino a recibirme como siempre no le di mucha importancia porque podría estar comiendo. Esa noche no vino, no era tan raro había veces que mis gatos desaparecían un par de días especialmente cuando estaban en celo, pero no era época y ella estaba operada. Pense que ella volvía durante la tarde cuando estaba en la escuela pero mi tía me pregunto que paso con la Ayami que no la veía desde hace días. Comencé a preocuparme el día siguiente le pregunte a mi hermano si la vio el dijo: Mamá la mato por que se orino en su cama. me quede sin palabras y deje de respirar por un momento le dije que deje de bromear tan mal y le volví a preguntar el dijo que le pregunte a nuestros padres. Le pregunte a mi papá, me dijo que le pregunte a mi mamá y que fuera a almorzar. no le pregunte solo me quede en cama llorando todo el día sin comer nada, No comí nada durante tres semanas solo agua. iba a la escuela porque odiaba estar cerca de ellos. Comencé a pensar en ellos como asesinos y lo sigo haciendo. Después de la escuela volvía a casa caminando por el camino mas largo posible dando vueltas para llegar lo mas tarde posible aunque hiciera frió, esto se volvió costumbre durante los siguientes años, el fin de semana de la segunda semana Ella vino a mi cuarto yo estaba viendo vídeos en youtube. Me dio una cachetada y pregunto que me pasa por que actuó como una malcriada, que no se me puede decir nada o hacer algo por que ya empiezo a llorar, yo me quede en silencio con la mirada en el suelo y la mejilla ardiendo, ella se levanto y desde la puerta me dijo ven a almorzar respondí no quiero y me lanzo lo que tenia a mano libros y cerro la puerta de un golpe. durante ese tiempo intente cortarme las venas siempre temblaba y no podía ir tan profundo siempre el recuerdo del maullido de Ayami me detenía y me hacia buscarla por todas partes esperando que salte a mi cama y me ronronee lo que nunca pasaba a veces salia en la madrugada solo caminando hacia un parque, me quedaba ahí viendo las estrellas hasta que sean casi las 5 y volver a casa, el insomnio se iba presentando, las noches que no salia me quedaba viendo mi techo y las estrellas que pegue en este, escuchando música hasta dormirme y despertar dos horas después, tratar de volver a dormir solo para que lo mismo pase hasta que ya amanece.
En uno de esos días ella vino y me dijo que me vista que saldremos estaba enojada y me gritaba solo hice lo que me ordeno salimos hacia INTRAID un instituto de tratamiento rehabilitación e investigación de drogo pendencias y salud mental (Es lo que salio en Internet) para mi era el Loquero, ya había ido al psicólogo antes pero era uno privado y caro para mi gusto solo fui un par de veces donde solo me mostraba vídeos y me hablaba de dios, cuando un par de años yo había dejado de creer en este o mas bien no le veía sentido. Aveces la psicóloga me contaba de su vida supongo esperando que yo le cuente la mía, lo que nunca paso porque no tenia confianza alguna en ella. En INTRAID se pagaba pero era mucho menos que el privado. Ahí me vio una psicóloga y psiquiatra. no me sentía para nada en confianza no hable nada. me recetaron antidepresivos. Los odie.
Luego de eso fuimos a comer, no comí nada y lo pusieron para llevar, las pastillas hacían que me diera hambre y días después comí algo, desde hace años evitaba verme detenidamente al espejo pero un día bañándome vi mis costillas, siempre fui de las chicas delgadas y siempre sentía mis costillas, pero ese día me vi al espejo sin necesidad de meter el estomago o hacer algo mis costillas sobresalían y la columna vertebral se notaba mas, los huesos de la cadera, las clavículas. Me perturbo y gusto por igual, ver mi abdomen tan plano y algo hundido me gusto y lo quería dejar así pero las pastillas hicieron que empezara a comer mucho mas que antes y mi cuerpo de chica delgada dejo de serlo. Me odie mucho mas.
Un día habían comprado como 50 pastillas antidepresivas y me las tome todas a la vez con alcohol. pésima elección, Las pastillas normalmente me dejaban con una sensación de flotar muy leve pero yo la sentía y podía reírme de todo, también no pensaba. no podía concentrarme en clases. pero ese dia no podía mantenerme de pie todo parecía dar vueltas me caí varias veces tratando de ir al baño para vomitar, ellos se enteraron de lo que hice, no me llevaron al hospital, supuesta mente porque el lavado de estomago duele mucho, no lo se.
Dormía todo el día apenas podía mantener mis ojos abiertos, me dieron una cubeta para cuando tenga ganas de vomitar, para ir al baño me sentaba en un skate e iba poco a poco, aun cuando estaba a punto de desmayarme a cada rato nunca nadie estuvo ahí para ayudarme, falte a la escuela por una semana no se si pidieron licencia o algo. El efecto siguió unos meses pero a la semana podía pararme y caminar medianamente recta. mis pupilas estuvieron dilatadas por una semana mas, y las nauseas se fueron en la primera semana. el cansancio se fue a las tres semanas pero mi mente se podía quedar en blanco fácilmente, habían conversaciones en mi mente no se de quienes porque tampoco habían personas a mi alrededor, comencé a pensar que mi mente, corazón, cuerpo y "yo" eramos diferentes seres. cada uno con su propio pensamiento. Aun hoy en día me refiero a estas partes como otras personas. Deje de ir al loquero que no ayudo en nada. En las noches me despertaba buscando aire, cuerpo había dejado de actuar solo, a veces cuando me quedaba en blanco podía dejar de pestañear o de respirar o caminar y me caía, creí que mis reflejos segian dormidos por las pastillas. Nunca le dije a nadie de mi familia nada.
En quinto, seguía saliendo durante la noche y después de clases yendo al mismo parque. Una noche en febrero conocí a un chico me empezó a hablar amigable manteniendo una distancia, haciendo preguntas y contándome de el, como si conociera como hay que tratarme. cuando comenzaba a sentir que quería irme el se despedía, esto por un par de noches, intercambiamos números, yo faltaba a la escuela e iba a su casa a jugar el me preguntaba y escuchaba, no se si me entendía pero lo que respondía era como si lo hiciera perfectamente, el era tan perfecto que parecía irreal. el 28 de febrero fui a su casa, a jugar como siempre, el se fue por algo de beber y comer dejándome en su cuarto, llego un mensaje en su celular lo vi el tenia mi contraseña y yo la suya no vi el mensaje era de su madre, entre a galería porque el nos sacaba fotos y quería borrarlas porque no me gustaban aunque pensaba crear copias y ocultarlas solo quería asustarlo un poco. Yo fui la que sintió temblar todo su cuerpo y sentir como me quedaba helada. En galería mas que nada veía fotos mías en varios ángulos algunos solo mostrando mi trasero o pecho habían algunos desde lejos en aquel parque había un gif donde estaba de espaldas y pareciera que estuviera haciendo twerk o no se. Escuche abrir la puerta lo que me hizo respirar de golpe. Aquel chico que siempre tenia una mirada dulce amable y comprensiva se iba transformando a una mas de miedo entre enojo. solté el celular que cayo en la cama, dejo la bandeja en su escritorio y salio del cuarto comencé a temblar mas, tome mis cosas y quise salir pero la puerta estaba con llave se me hacia mas difícil respirar, el volvió abrió trate de decirle que quería irme el cerro la puerta y me agarro del brazo tirándome a la cama repitiendo que el no quería que fuera así pero yo lo obligue. me inmovilizo e inyecto algo en mi brazo lo hizo brusco y yo ya estaba llorando con el terror en todo mi cuerpo pidiendo que me dejara ir que no le diré a nadie.
Comencé a sentirme adormecida trataba de levantar mi cuerpo pero no lo lograba mis ojos pesaban, mi cuerpo se sentía distante el comenzó a quitarme el short y tocarme, de mi solo salían balbuceos que según yo eran palabras, no se cuando cerré los ojos o que paso después, solo desperté en aquel parque con dolor en todo el cuerpo me quede ahí un rato tratando de convencerme que nada paso solo me desmaye y desperté. que nunca había conocido a nadie en ese parque. y me fui lentamente a mi casa tratando de ignorar que mi ropa estaba mal puesta y la ropa interior mojada. Llegue a casa tipo 5 así que nadie supo cuando llegue porque todos dormían.
Jamas le dije a alguien de el su nombre lo que paso nada. Viví ese año tratando de olvidarle, pero las voces se volvieron mas fuertes mas constantes los cortes volvieron mas profundos tenia miedo de hablar miedo de estar con otras personas, cuando alguien mayor y desconocido me hablaba temblaba y solo quería llorar. deje de ir a la escuela de nuevo quise escapar de todo no soportaba estar ahí fingiendo que todo estaba bien cuando yo era un desastre quería ir a otro lugar donde nadie me conociera donde podría estar sola sin preocupaciones sin responsabilidades sin nada. Tome el primer autobús que saliera y pudiera pagarlo. me fui a otra ciudad solo con agua cuadernos para escribir o dibujar un celular sin chip y solo música. estuve todo el día ahí paseando viendo lugares donde podría dormir. fui a la terminar porque siempre veía que ahí dormían personas y los guardias cuidaban, no considere que yo desde que llegue me tomaron de sospecha por escaparse, me quede ahí hasta las 3 donde se acerco un guardia y me pidió acompañarlo me hicieron preguntas si había ido ahí por un supuesto trabajo o un novio que me lo pidió o acompaño, estábamos en frontera con otro país así que la idea de contrabando era clara. yo negué a todo y dije que solo quería un descanso pero era menor de edad me llevaron con policías a la estación mas cercana en el camino inspeccionaban mi mochila y los cuadernos, en la estación me hicieron hablar con dos psicólogas no me agradaron me tomaron como caprichosa que debería de afrontar mis deberes que mis padres seguro estarían preocupados, etc. Los llamaron yo en un rincón me cortaba con las voces insultándome, hasta que mis padres llegaran me llevaron a una casa hogar me dieron un cuarto y me encerré ahí como me lo recomendaron puse a cargar mi celular no pude dormir toda la noche, ellos llegaron en la mañana no les dije nada ni salude me aleje de su falso abrazo y salí rumbo al auto ellos subieron y dijeron que aprovechando que están ahí que fuéramos a la feria, No me gustan para nada los lugares con mucha gente y sin un orden ellos lo saben, pero aun así los seguí, estuvimos caminando ella me preguntaba si había algo que me gustara yo le apunte una polera violeta en degrade a blanco, era holgada ella dijo algo mas para tu edad, me enoje, y me fui los deje solos. Camine un rato pensando si irme pero mi mochila estaba en el auto y ahí mi plata y celular ademas de cuadernos, fui donde el auto tratando de entrar luego de media hora ellos volvieron con bolsas tuve la pequeña esperanza que me compraran lo que les dije me gusto, pero no ella se compro un pantalón y el una polera. abrieron el auto tome mi mochila y quise irme pero el me metió de nuevo en el auto y cerrado me preguntaron porque me fui si podían buscar otra cosa, yo les dije que si hay algo que me gusta es así, no traten de meterme sus pensamientos porque lo único que hacen es que los odie mas y mas ellos se quedaron en silencio y avanzaron el auto yo me eche en el asiento, ella pregunto si tenia hambre no le conteste aumentando el volumen a mi música pararon en una avenida y compraron unos apestosos sándwiches de carne y huevo. quise vomitar. en ese tiempo yo ya iba dejando de comer carne en un principio por el asco que me causaba.
Llegamos a casa y me encerré en mi cuarto. Al día siguiente me llevaron de vuelta a INTRAID dispuestos a internarme, no había cupo así que fue una internación en casa, me llevaron regularmente a las sesiones y recetaron antidepresivos con pastillas para dormir. estuve dos semanas hasta que la psicóloga dijo que pruebe ir a la escuela me dieron tranquilizantes que no funcionaron muy bien el temblar y que me cueste respirar seguían. Odiaba ir a la escuela iba muy de vez en cuando ahora habían llevado una carta de la psicóloga para que me permitan faltar, a fin de año después de meses de sesiones y pruebas me diagnosticaron Ansiedad social, Depresión y Trastorno de personalidad limite (TLP).
Aprobé ese año también, al siguiente llevaron al inscribirme cartas de la psicóloga para que tengan un trato un poco diferente conmigo, que no me fuercen a disertar, no pasar educación física, darme un poco de tiempo si lo necesito al presentar tareas. Ese año también falte a clases en total fui solo medio año, me esforcé en lo que podía, Ingles, Artes plásticas música. pero aun así no era de esperar las quejas de los demás alumnos, los 4 chicos segian, pero ahora eran 26 chicas. Las escuchaba hablar a mis espaldas diciendo que pague a la directora, o que amenace con suicidarme en la escuela o que iría a demandar a la escuela si era un maestro pues lo típico, que le había hecho trabajosos. Dos de los chicos a veces me pedían ayuda en mate, química física o ingles. Antes de las pastillas yo era buena en mate y también antes de faltarme. pero con lo que podía me gustaba ayudar porque siempre creí que los chicos eran mas sinceros y no hablaban detrás de ti. Ese año fue medianamente normal deje de ir a la psicóloga por problemas económicos y que me cambiaron la psicóloga y no tengo ganas de volver a cero.
Ahora el problema necesito una psicóloga que me entienda para preguntar sobre como tener un novio a distancia teniendo yo TLP y ataques de abandono constantemente haciéndolo sufrir.
submitted by M_S_A_Y_G to espanol [link] [comments]


2018.07.05 20:11 master_x_2k Enredo IX

Capítulo Anterior < Indice > Capítulo Siguiente

Enredo IX

Querida Miss Militia...
¿Estaba mal comenzar con querida? ¿Implicaba eso más amistad o intimidad que la que existía? ¿Parecería una burla?
Miss Militia, nos encontramos esta noche...
No. Si fuera por esa ruta, ella podría tirarla a un lado junto con todos los otros correos de admiradores que recibió.
Miss Militia, usted me conoce como Skitter, pero realmente no me conoce...
Mejor, pero no me gustó el tono. Lo dejaría como está, seguiría adelante y volvería más tarde.
*...*Verá, no soy un villano, a pesar de...
¿A pesar de que? ¿A pesar del hecho de que aterroricé y lastimé a mucha gente inocente? ¿A pesar de que casi había matado a Lung y luego le había cortado los ojos? ¿Que tenía casi doscientos ochenta mil dólares en dinero ilegítimo a mi nombre?
Me estremecí, saqué mis manos de mis bolsillos y arreglé mi sudadera para cubrir mi estómago expuesto. Después de llegar al departamento, Brian sugirió que estábamos demasiado cansados ​​para discutir la propuesta de Coil, por lo que postergamos toda la discusión hasta la mañana. Me alegré por la excusa para evitar oír o ver algo que pudiera hacer esto más difícil. Además, le había prometido a mi papá que estaría en casa esta noche.
Eran más de las nueve, así que el autobús del ferry solo llegaba cada noventa minutos. Pensé que era mejor caminar a casa que esperar. También podría usar el estiramiento, dado el abuso que mi cuerpo había sufrido mientras montaba a Judas.
Metiendo las manos en los bolsillos, volví mis pensamientos a que diría en mi carta a Miss Militia. Taché “a pesar”. ¿Otro enfoque, tal vez?
...Lo creas o no, mis intenciones todo el tiempo han sido buenas. Me uní a los Undersiders en primer lugar para ayudarles. Para ayudar a esta ciudad...
¿Era eso completamente cierto? No. Si fuera sincera conmigo misma, parte de la razón por la que me había unido y me había quedado con los Undersiders era porque me había sentido sola. ¿Qué tal si ofrecía algo de honestidad?
...Me tomó por sorpresa lo fácil que fue que me agradaran. Estaba en un mal momento, y me aceptaron. Así que escribir este correo electrónico es difícil. Pero es necesario. Al final, decidí seguir este camino porque sirve al bien mayor...
Eso fue lo que me dije a mí misma, mas temprano, antes de irnos para el trabajo. Que seguir con esos tipos representaría el mayor riesgo para los inocentes, que eventualmente llevaría a alguien a quedar atrapado en el fuego cruzado, o que me arresten por algo serio.
Pero ahora tenía el plan de Coil que considerar. ¿Realmente estaba siendo honesta acerca de cómo planeaba ayudar a esta ciudad? No tenía ninguna razón para creer que él estaba mintiendo, y Tattletale lo estaba avalando. Pero al mismo tiempo, el símbolo de Coil era una serpiente, y Tattletale había ocultado la verdad y me había engañado antes.
La pregunta era, ¿estaba tomando esta ruta porque serbia al bien mayor? No. O al menos, no estaba segura de que fuera mi razón para tomar una decisión u otra.
¿Por qué lo estaba haciendo, entonces?
Había sido una pregunta difícil de responder horas atrás, y ahora era doblemente difícil. Suficiente como para asustarme. ¿Cómo había llegado a este punto?
Mi mente se remontó a una ves que me senté en una de las clases de la universidad de mi madre. No podría haber tenido más de diez años, mi padre había estado ocupado y mi madre no había podido encontrar una niñera. Así que había sido precoz, orgullosa como un demonio de estar sentada en esa conferencia de inglés con adolescentes y veinteañeros y entendiendo lo que mi madre estaba diciendo. Incluso habíamos leído el libro juntas, durante las semanas anteriores, así que sabía el material. El libro Las Naranjas no son la Única Fruta.
Mientras estaba sentada y escuchando, un hombre mayor había entrado y se había sentado a mi lado, en la última fila. Con una voz amable, había murmurado un comentario sobre cómo mi madre era una excelente profesora. Luego, unos minutos más tarde, cuando reuní el valor suficiente para levantar la mano y responder a una de sus preguntas, él me había hecho un cumplido a mí, se levantó y se fue. A pesar de todo mi orgullo por mi madre y propio, lo que me sorprendió del encuentro fue el cabello del hombre. Un ridículo peinado para cubrir calvicie.
Después de que la clase había terminado y mi madre me había llevado a casa, mencioné al hombre, y ella lo identificó como el jefe de su departamento, su jefe. Luego mencione el peinado y lo mal que se veía.
“Míralo desde su perspectiva”, me había explicado. “Tal vez, hace mucho tiempo, comenzó a perder un poco de cabello, pero podía cepillarlo hacia un lado de una manera que hacía que no se notara mucho. Cada año que pasaba se cepillaba el pelo un poco más. Fue gradual, algo a lo que lentamente se acostumbró, viéndolo en el espejo todas las mañanas y todas las noches. Muchos pequeños pasos.”
“¿Por qué alguien no lo señala?” Yo le había preguntado.
“No tiene a nadie que se lo señale”, me había respondido, “y cualquiera que lo conozca lo suficientemente bien no quiere herir sus sentimientos, incluso si fuera mejor a la larga.”
“Tú podrías”, le dije.
Así que ella lo hizo, más tarde esa semana. Fue brutalmente honesta con el viejo jefe del departamento de inglés. Según ella, se había cortado el pelo y luego le había dado las gracias en una fecha posterior. Ese evento y lo que mi madre había hecho después siempre quedó grabado en mi memoria.
Tragué un nudo en mi garganta. Siempre me tomaba desprevenida, lo mucho que la extrañaba, cuando pensaba en ella. Daría cualquier cosa por una conversación de treinta minutos con ella, en este momento. No tenía la menor duda en mi mente de que podría haberle dado sentido a todo, poner las cosas en términos tan simples que resolverlo parecía fácil.
Tuve que parar, mirar hacia arriba, parpadear para contener las lágrimas en mis ojos, y tomar una respiración profunda antes de seguir.
¿Era mi situación la misma que la del anciano? ¿Me había permitido deslizarme gradualmente a una mala situación, debido a mi falta de perspectiva más allá de lo que estaba sucediendo dentro de mi propia cabeza?
No había estado pensando en esto claramente. Todavía tenía la confianza suficiente para poder enviar ese correo electrónico, hacer la llamada... pero antes de hacerlo, tenía que ordenar mis pensamientos. Componer la carta en mi cabeza no funcionaría, necesitaba las palabras en la pantalla de mi computadora frente a mí, palabras concretas en blanco y negro.
Caminé por la parte trasera de mi casa y busqué las llaves en mi bolsillo. Antes de que pudiera obtenerlas, mi padre abrió la puerta.
“Taylor. Es bueno verte sana y salva.” Mi papá parecía cansado, años más viejo que la última vez que lo vi.
Le di un breve abrazo, “Hola, papá. ¿Recibiste mi mensaje, diciendo que llegaría tarde?”
“Lo recibí.” Él cerró y puso llave a la puerta detrás de mí. “¿Qué pasó?”
Me encogí de hombros cuando me quité la sudadera, me aseguré de que mi spray de pimienta, el teléfono y las llaves estuvieran todos en los bolsillos, luego la colgué junto a la puerta. “Nada importante. Estuve en casa de Brian, lo ayudé a armar muebles, luego su hermana y la asistente social de ella llegaron sin previo aviso. No pude encontrar una manera de irme sin que fuera algo incómodo.” Lo que sucedió, casi, solo más temprano.
“Ya veo”, murmuró. “¿Estaban ustedes dos solos?”
“No”, le mentí, para evitar que obtuviera la impresión equivocada. “Al menos, no por mucho tiempo. Lisa se fue unos minutos antes de que el asistente social pasara por allí.”
“Y tienes una camisa nueva, ya veo. Es agradable.”
“De Lisa”, mentí, retorciéndome un poco bajo el escrutinio.
“Ah”, asintió.
“Voy a ir a mi habitación, si eso está bien. Estoy algo agotada.”
Mi papá negó con la cabeza, “Preferiría que te quedaras para hablar.”
No es lo que quería hacer. Mi mente estaba bastante llena de basura y debates internos que no quería preocuparme de inventar más mentiras para mi padre.
“¿Podemos hacerlo mañana por la mañana?” Le ofrecí, retirándome hacia la puerta del frente, presionando mis manos en un gesto de súplica. “Realmente necesito sentarme en mi computadora por un minuto y organizar mis pensamientos.”
Empujé la puerta y no se abrió. Extraño. Probé el pomo de la puerta, y no sirvió de nada.
“La puerta está atascada”, dije.
“La puerta está cerrada, Taylor. También lo está la puerta de la sala de estar.” Mi papá me respondió. Cuando lo miré, él me mostró la antigua llave en su mano.
Mientras miraba, sacó dos sillas de al lado de la mesa de la cocina, colocó una en el centro de la habitación, luego colocó la segunda silla contra la puerta trasera y se sentó en ella.
“Siéntate.”
“Papá, esta noche no es realmente-”
“Siéntate.”
Mi corazón se cayó de mi pecho. O al menos, así se sintió. Sentí una fea sensación amarga en el estómago.
“Hablé con tu escuela hoy”, me informó, confirmando ese sentimiento desagradable.
“Lo siento.”
“Te has perdido casi un mes de clases, Taylor. Tres semanas. Te has perdido pruebas importantes, las fechas de vencimiento de proyectos, la tarea... dicen que puedes perder el año, si no lo has hecho ya.”
“Lo- lo siento”, me repetí.
“Tal vez podría entender, sé con lo que has estado lidiando, excepto que no solo no me contaste nada. Me mentiste.”
No pude formar las palabras para otra disculpa.
“Llamé a la escuela para obtener una actualización sobre cómo te estaba yendo, y me dijeron que no habías asistido a clase por un tiempo, y no supe qué hacer. Yo solo- me sentí completamente perdido. Llamé a tu Nona.”
Hice una mueca. Nona era la madre de mi madre, una mujer austera que nunca había aprobado totalmente a mi padre como pareja para su hija. No habría sido fácil para él hacer esa llamada.
“Ella me convenció de que tal vez estuve demasiado concentrado en ser tu aliado, y no me concentré lo suficiente en ser tu padre. Si ella me hubiera dicho eso hace una semana, le hubiera colgado. Pero después de hablar con tu escuela, dándome cuenta de lo mal que te fallé...”
“No me fallaste”, le dije. Me sorprendió que mi voz se rompiera un poco con emoción.
“Lo hice. Está claro que lo que hemos estado haciendo no ha funcionado, si estás en esta situación, si no puedes hablar conmigo. No más secretos, no más medias verdades. Así que nos quedaremos aquí toda la noche si es necesario. Incluso faltaré al trabajo mañana si tengo que hacerlo, pero vamos a hablar.”
Asentí con la cabeza y tragué saliva. Todavía no me había sentado en la silla que había dejado en el medio de la cocina.
“Yo, um, necesito usar el baño.”
“Está bien”, se puso de pie. “Te acompañaré hasta allí y te llevaré de vuelta a la cocina después.”
“¿Me estás tratando como si fuera una prisionera?”
“Eres mi hija, Taylor. Te amo, pero sé que está pasando algo, y no es solo el acoso, o tiene algo que ver con el acoso que aún no has mencionado. Tengo miedo por ti, Taylor, porque me estás evitando y callando incluso si eso significa abandonar la escuela.”
“Entonces fuerzas mi mano haciéndome tu prisionera”, le respondí, dejando que la rabia y el dolor se apoderaran de mi voz. “¿Crees que esto esta remotamente bien, después de todas las veces que fui acorralada por esas perras de la escuela? ¿Tengo que volver a casa con esta mierda de abuso de poder también?”
Mi papá me respondió con la mayor paciencia, “Espero que sepas que estoy haciendo esto porque te amo.”
Lo sabía. La cosa era que eso no lo hacía ni un poco más fácil de manejar.
“¿Necesitas ir al baño, Taylor?”
Negué con la cabeza. Lo que necesitaba era salir de esta habitación. Lo vi fruncir los labios, sabía que era consciente de que acababa de buscar un escape.
“Habla conmigo, Taylor.”
“No tengo ganas de hablar.” Crucé la habitación para probar las otras puertas, la sala de estar y el sótano. Cerradas.
“¿Por qué insistes tanto en escapar?”, Preguntó. Pude escuchar el dolor en su voz, lo que no me hizo sentir mejor. “Por favor, solo relájate, siéntate.”
Sentí el crujido de mi poder en los bordes de mi conciencia, me di cuenta de que estaba apretando los puños. ¿Por qué las personas en las que se suponía que podía confiar eran las personas que se volvian contra mí, me arrinconaban y me hacian sentir lo peor? Emma, ​​la escuela, Armsmaster, ¿ahora mi papá?
Pateé la silla, lo suficientemente fuerte como para hacer una marca cuando golpeó la nevera. Los ojos de mi padre se agrandaron un poco, pero él no se movió ni habló. Pude sentir el tirón de mi poder a medida que los bichos de mi vecindario comenzaron a moverse a mi ubicación. Tuve que cancelar intencionalmente la orden para hacerlos retroceder y volver a su comportamiento normal.
No sintiéndome ni remotamente mejor después de mi abuso de la silla, empujé los libros de cocina y las impresiones fuera de la estantería al lado de la nevera, dejándolos caer al suelo. Un marco de foto que se había escondido en el medio de la pila se rompió cuando golpeó el suelo.
“Maldita sea”, murmuré. Todavía no me sentía mejor, y me costaba más mantener el enjambre a raya.
“Las posesiones pueden ser reemplazadas, Taylor. Ventila como necesites.”
“¿Papá? P-” Tuve que parar por unos segundos hasta que sentí que podía recuperar el aliento y hablar sin que mi voz se rompiera, “¿Hazme un favor? ¿Quédate callado un momento y déjame pensar?”
Me miró cuidadosamente antes de responderme. “Bueno. Puedo hacer eso.”
Sin otro lugar donde sentarme, puse mi espalda a la pared debajo de la estantería que acababa de limpiar y me dejé caer al suelo, mis piernas hicieron sentir sus protestas cuando puse mis piernas contra mi pecho. Crucé mis brazos, descansándolos sobre mis rodillas, y enterré mi cara contra ellos.
Sabía que eran las 9:24 cuando entré. Para el momento en que suprimí los bichos, controlé mi poder y me sentí segura para levantar la cabeza, eran las 9:40. Mi papá todavía estaba sentado en la silla.
Solté un largo suspiro, silencio, luego enterré mi cara en mis brazos otra vez.
¿Ahora qué?
Vamos, Taylor. Te has enfrentado a Supervillanos en situaciones de vida o muerte. Te enfrentaste a Armsmaster esta noche. ¿Es tan difícil enfrentar a tu propio padre?
No. Diez veces más duro.
Pero tenía que enfrentar el problema de la misma manera. Catalogar mis opciones, mis herramientas a mano. La violencia física estaba fuera. Lo mismo usar mi poder. ¿Qué me dejó eso?
La situación era en definitiva la misma, decidí. Todavía tenía que escribir esa carta a Miss Militia, organizar mis pensamientos. El problema era que ahora tenía algo más que hacer. Tenía que confesarle a mi padre lo que había hecho.
No estaba segura de poder decirlo. Mi garganta estaba cargada de emoción, y dudaba de poder organizar mis pensamientos lo suficiente como para convencer a mi padre de que había hecho todo por las razones correctas. Abría la boca para decírselo, tartamudear lo básico, quizás incluso se viera preocupado al principio. Luego, mientras seguía hablando, sin poder describir adecuadamente lo que había hecho y por qué, pude ver que su rostro se convertía en confusión. ¿Después de eso? ¿Disgusto, desilusión?
Una pequeña parte de mí murió en el interior al pensarlo.
Lo escribiría. Levanté mi cabeza abruptamente, miré los papeles esparcidos a mi alrededor. Encontré un sobre, del tipo en que pones los documentos dentro. Entonces encontré un marcador.
En la parte superior del sobre, escribí las palabras: “SOY UN SUPERVILLANO.”
Miré esas palabras en el sobre marrón que descansaba sobre mis piernas. Luego miré a mi papá. Estaba leyendo un libro, su tobillo derecho descansando sobre su rodilla izquierda.
Me imaginé entregándole el sobre tal como estaba. Solo esa línea.
“Carajo.” Murmuré.
“¿Dijiste algo?” Mi padre levantó la vista de su libro y se acercó para dejarlo.
“Está bien. Sigue leyendo,” dije, ausente, molesta por la distracción, todavía enojada con él por arrinconarme así.
“Está bien”, estuvo de acuerdo, pero no miró el libro más de tres segundos antes de volver a mirarme, como para controlarme. Traté de ignorarlo y enfocarme en el sobre.
¿Qué escribiría? Después de un segundo, comencé a escribir debajo del título que había puesto en el sobre.
Me agradan Brian y Lisa. Incluso me agradan Alec y Rachel. Pero también son supervillanos. Me uní a ellos con la idea de que obtendría detalles que necesita el Protectorado y luego los traicionaría.
Levanté el marcador y fruncí el ceño.
¿Por qué era tan difícil?
Le puse la tapa y nerviosamente golpeé el marcador contra mi rodilla. Pensando, tratando de medir mis sentimientos, explorar mis pensamientos para ver qué era lo que hacía que ese nudo en lo profundo de mis entrañas se hiciera más fuerte.
¿Mi papa? ¿Estaba demasiado consciente de lo que iba a leer, de cómo lo percibiría? Sí. Pero también había sido difícil escribir cuando estaba escribiendo mentalmente solo para Miss Militia. Esa no era la imagen completa.
¿Tenía miedo de ser arrestada? No. Bueno, había visto a la burocracia trabajando en la escuela, no confiaba en el sistema, esperaba que en algún momento me jodieran. Pero eso no era lo que impulsaba mis elecciones. Fue algo más personal.
El equipo. ¿Estaba preocupada sobre cómo lo tomarían? ¿Posiblemente tenerlos como enemigos? Al igual que Coil había dicho, no había ninguna garantía de que cualquier acción contra ellos fuera totalmente exitosa. Tattletale probablemente podría darse cuenta que un equipo ERP estaba allí antes de que pudieran ponerse en posición, y el equipo era bueno para escapar en un apuro. Entonces tendría uno o más enemigos detrás de mí, que sabían todo lo que necesitaban y tenían todas las herramientas para hacer de mi vida un infierno.
Más cerca.
Tenía que ver con esos chicos, y poco a poco me di cuenta de qué se trataba.
Me puse de pie, luego caminé hacia el horno.
“¿Taylor?”, Mi padre habló, despacio.
Doblé el sobre a lo largo para ocultar las palabras, encendí el quemador del horno, luego sostuve la punta del sobre en la llama hasta que se encendió.
Mantuve el sobre ardiente sobre el fregadero hasta que estuve segura de que mi mensaje fue borrado. Dejé caer los restos del sobre en el lavabo y lo observé arder.
No quería enviar ese correo electrónico a Miss Militia porque me gustaban esos chicos. Esa no fue la gran realización. Lo que me hizo ponerme de pie y quemar el sobre fue darme cuenta de que me gustaban esos chicos, que los quería mucho, confiaba en que me apoyarían...
Sin embargo, siempre me había mantenido alejada.
Era estúpido, era egoísta, pero realmente, quería saber cómo sería llegar a conocer a Lisa, sin preocuparme de que descubriera mi plan. Me gustaría ver cómo era interactuar con ella sin tener que censurarme por temor a dar esa pista que lo arruinara. Quería conocer mejor a Perra y a Alec. Y Brian. Quería estar más cerca de Brian. No podría expresarlo mejor que eso, porque no sabía si habría algún futuro con él más allá de una simple amistad. No esperaba que hubiera. Aún importaba.
Me permitía pensar que había intentado una amistad con estos chicos, que había crecido como persona, por lo que estaba bien seguir adelante con mi plan. Pero no lo hice. Nunca me permití realmente abrirme y conectarme con ellos, y me estaba dando cuenta de lo mucho que quería.
Mis razones para seguir adelante con mi plan fueron disminuyendo, cada vez más difícil de justificar. Mi reputación probablemente estaba en ruinas, había hecho enemigos de todos los que importaban, y tenía una serie de delitos graves en mi haber. Por mucho que trate de ignorar todo eso y decirme que lo estaba haciendo por el bien de todos, mi conversación con Coil me había dejado menos segura. Eso no quiere decir que le creyera completamente, o que pensara que sería tan exitoso como él creía, pero estaba menos segura.
Maldita sea, quería pasar más tiempo con los Undersiders. Sabiendo que me había quedado sin razones para seguir con el plan, toda la porquería que llovería sobre mi cabeza si lo hacía, ¿cuánto me odiaría por traicionar a mis amigos? Este pequeño deseo de una amistad real y genuina fue suficiente como empujón en esa dirección. Podía cambiar de opinión. No enviaría ninguna carta a Miss Militia.
Pasé el agua del grifo sobre los restos humeantes del sobre, observé cómo los restos se borraban. Vi el agua corriendo por el desagüe durante un largo tiempo después de que el último trozo de papel quemado se había ido.
Cerré el grifo, metí las manos en los bolsillos y crucé la cocina para recostarme contra la puerta que daba al vestíbulo, mirando brevemente el picaporte y la cerradura antes de apoyarme en la puerta de espaldas a ella. Llamé a algunos bichos desde la sala de estar, el pasillo y los conductos de calefacción del pasillo delantero hasta la puerta y el mecanismo de la cerradura. ¿Podrían mover las partes necesarias?
No hubo suerte. No eran lo suficientemente fuertes como para manipular el funcionamiento interno de la puerta, y cualquier bicho que pudiera ser lo suficientemente fuerte no encajaría en su interior. Lárguense, les dije, y lo hicieron.
Lo que no me dejó una buena manera de evitar tratar con mi padre. Me sentí más culpable que nunca mientras lo miraba a través de la habitación. Parecía tan desconcertado, tan preocupado, mientras me miraba. No tenía en mí la voluntad de mentirle a su cara otra vez.
Pero lo que sea que hiciera lo iba a lastimar.
Crucé la habitación y él se puso de pie, como si no estuviera seguro de lo que iba a hacer. Lo abracé fuerte. Él me abrazó más fuerte.
“Te amo, papá.”
“Yo también te amo.”
“Lo siento.”
“No tienes nada por lo que lamentarse. Solo- solo háblame, ¿de acuerdo?”
Me aparté y agarré mi sudadera del gancho junto a la puerta. Cuando volví al otro lado de la habitación, busqué en los bolsillos y recuperé el teléfono.
Empecé a escribir un texto.
“Tienes un teléfono celular”, estaba muy callado. Mi madre había muerto usando un teléfono celular mientras conducía. Nunca habíamos hablado de eso, pero sabía que él había tirado el suyo poco después del accidente. Connotaciones negativas. Un feo recordatorio.
“Sí”, respondí.
“¿Por qué?”
“Para estar en contacto con mis amigos.”
“Es... es solo inesperado. No lo hubiera pensado.”
“No es la gran cosa.” Terminé el texto, cerré el teléfono y lo metí en el bolsillo de mis jeans.
“Ropa nueva, estás más enojada, mintiéndome, faltando a la escuela, este teléfono celular... Siento que ya no te conozco, pequeña lechuza”, usó el antiguo apodo de mi madre para mí. Me estremecí un poco.
Cuidadosamente, respondí, “Tal vez eso sea algo bueno. Porque seguramente no me gustaba lo que era antes.”
“A mí sí”, murmuró.
Desvié la mirada.
“¿Al menos puedes decirme que no estás tomando drogas?”
“Ni siquiera fumando o bebiendo.”
“¿Nadie te obliga a hacer algo que no quieres hacer?”
“No.”
“Está bien”, dijo.
Hubo una larga pausa. Los minutos se extendieron como si los dos estuviéramos esperando que el otro dijera algo.
“No sé si sabes esto”, dijo, “pero cuando tu mamá estaba viva, y tú estabas en la escuela media, surgió la posibilidad de que te saltaras un año.”
“¿Sí?”
“Eres una chica inteligente y temíamos que te aburrieras en la escuela. Tuvimos discusiones sobre el tema. Yo-yo convencí a tu madre de que estarías más feliz a la larga asistiendo a la escuela secundaria con tu mejor amiga.”
Tosí una carcajada. Entonces vi la mirada herida en su rostro.
“No es tu culpa, papá. No podrías haberlo sabido.”
“Lo sé, o al menos, entiendo eso en mi cabeza. Emocionalmente, no estoy tan seguro. No puedo evitar preguntarme cómo hubieran sido las cosas si hubiésemos seguido lo que tu madre quería. Lo estabas haciendo muy bien, ¿y ahora estás fallando?”
“Así que fallo, tal vez”, le dije, y sentí un levantamiento de pesas, admitiéndolo en voz alta. Habría opciones. Entendí lo suficiente como para que aún pudiera presionar a los directivos para que dejara pasar un grado. Tendría la edad suficiente para tomar clases en línea como Brian.
“No, Taylor. No deberías tener que hacerlo. El personal de la escuela conoce tus circunstancias, definitivamente podemos obtener algunas exenciones, extender los plazos...”
Me encogí de hombros. “No quiero regresar, no quiero suplicar y pedir ayuda a esos pendejos en la directiva de la escuela, solo para poder volver la misma posición en el que estuve hace un mes. Tal como lo veo, el acoso escolar es inevitable, imposible de controlar o prevenir. Es como una fuerza de la naturaleza... una fuerza de la naturaleza humana. Es más fácil de manejar, si lo pienso así. No puedo luchar contra eso, no puedo ganar, así que me centraré en lidiar con los efectos secundarios.”
“No tienes que rendirte.”
“¡Yo no estoy rindiendo!” Levanté la voz, enojada, sorprendida de mí misma por estar enojada. Tomé aliento, me obligué a regresar a un volumen normal, “Estoy diciendo que probablemente no haya ninguna manera de entender por qué ella hizo lo que hizo. Entonces, ¿por qué perder mi tiempo y energía deteniéndome en eso? A la mierda, ella no merece la cantidad de atención que le he estado prestando. Estoy... replanteando las prioridades.”
Él cruzó sus brazos, pero su frente estaba arrugada por la preocupación. “¿Y estas nuevas prioridades tuyas son?”
Tuve que buscar una respuesta. “Vivir mi vida, recuperar el tiempo perdido.”
Como para responder mi declaración, la puerta trasera se abrió detrás de mi padre. Mi papá se volvió, sorprendido.
“¿Lisa?” Preguntó, confundido.
Lisa reveló la llave que había tomado de la piedra falsa en el jardín trasero, y luego la colocó en la barandilla de los escalones de atrás. Sin sonreír, ella miró a mi padre y a mí. Ella se encontró con mis ojos.
Me abrí paso empujando a mi padre, y él agarró mi brazo antes de que estuviera lejos de la puerta.
“Quédate”, me ordenó, me imploró, apretándome el brazo.
Solté mi brazo, girándolo hasta que no pudo mantener su agarre, y bajé los escalones de atrás, sentí que me dolían las rodillas al aterrizar. A tres o cuatro pasos de distancia, di vuelta en su dirección, pero no pude mirarlo a los ojos.
“Te amo, papá. Pero yo necesito-” ¿Qué necesitaba? No pude formar el pensamiento. “Yo, eh, estaré en contacto. Para que sepas que estoy bien. Esto no es permanente, solo... necesito un respiro. Necesito entender todo esto.”
“Taylor, no puedes irte. Soy tu padre, y este es tu hogar.”
“¿Lo es? Realmente no parece que ese sea el caso en este momento”, respondí. “Se supone que mi hogar es un lugar donde me siento segura.”
“Tienes que entender, no tenía otras opciones. Me estabas evitando, no hablabas, y no puedo ayudarte hasta que reciba respuestas.”
“No puedo darte ninguna respuesta”, le respondí, “y de todos modos no puedes ayudar.”
Dio un paso adelante, y rápidamente retrocedí, manteniendo la distancia entre nosotros.
Volviendo a intentarlo, me dijo: “Entra. Por favor. No te presionaré más. Debería haberme dado cuenta de que no estabas en un estado en el que podía.”
Dio otro paso hacia mí, y Lisa dio un pequeño paso hacia un lado para ponerse en su camino, mientras retrocedía de nuevo.
“¿Lisa?” Mi papá volvió su atención hacia ella, mirándola como si nunca la hubiera visto antes. “¿Estás bien con esto?”
Lisa miró entre nosotros otra vez, luego dijo cuidadosamente, “Taylor es inteligente. Si ha decidido que necesita alejarse y resolver las cosas por sí misma, confío en que sea por una buena razón. Hay mucho espacio para ella en mi casa. No es un problema en lo más mínimo.”
“Ella es solo una niña.”
“Ella es más capaz de lo que le das crédito, Danny.”
Me volví para irme, y Lisa se apresuró a alcanzarme, poniendo un brazo sobre mis hombros cuando llegó a mi lado.
“Taylor”, llamó mi padre. Dudé, pero no volteé. Mantuve mi mirada fija en la puerta del patio trasero.
“Por favor mantente en contacto”, dijo, “puedes volver a casa en cualquier momento.”
“Está bien”, respondí. No estaba segura de si mi voz era lo suficientemente fuerte como para que él oyera.
Mientras Lisa me guiaba hacia su auto, tuve que controlarme para no mirar hacia atrás.

Capítulo Anterior < Indice > Capítulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.06.22 00:39 master_x_2k Colmena VI

Capítulo Anterior < Indice > Capítulo Siguiente

Colmena VI

Sin importar cuán efectivo haya sido la demostración de poder de Perra, no ayudó mucho a la tensión entre las facciones que componen nuestro grupo. No fue solo Kaiser quien se asustó y roció con sangre. En el peor de los casos, si estallaba una pelea en el grupo, me preocupaba que los resentimientos de esa única cosa pudieran poner a otros en nuestra contra.
Decidí tratar de remediar eso. Los Viajeros parecían ser el único grupo presente en el que no había ningún drama previo empeorando las cosas.
“Hey”, disminuí mi ritmo para poder hablar con la chica de los Viajeros, “¿Cuál es tu nombre?”
“¿Mi nombre clave?”
“Sí.”
“Sundancer.”[1]
“Me uso Skitter. No pude decidirme por un nombre, así que los medios escogieron uno para mí.”
“Eres uno de los Outsiders, ¿verdad?”
“Undersiders. Soy nueva en el equipo, sinceramente, pero son simpaticos.”
“Ah hah.” Miró en la dirección de Perra.
“No es tan mala como pensarías”, le dije, sonriendo. No podía verme sonreír, con mi máscara cubriendo mi boca, pero esperaba poder escuchar el humor en mi tono. “¿Cómo es la vida entre los Viajeros?”
Ella pareció sorprendida por la pregunta. Tardó unos segundos en decidir cómo responder. “Intenso. Violento. Solitario.”
La respuesta me sorprendió. Ella eligió la palabra intensa en lugar de emocionante, pero esa no fue la parte más extraña de su respuesta. “¿Solitario? No creería que ese sería el caso, pasar tiempo con compañeros de equipo.”
Ella se encogió de hombros, “Están pasando cosas que hacen que pasar el rato sea menos divertido de lo que debería ser. No voy a explicarlo, así que no preguntes.”
Levanté las manos, con las palmas hacia adelante, deteniéndola, “No iba a hacerlo. Solo tenía curiosidad de cómo es para otros equipos, ya que soy bastante nueva en esto.”
Ella se relajó un poco al respecto. “No es solo el... No puedo pensar en una palabra mejor que el drama... pero el drama suena como una subestimación. Lo que sea. No son las otras cosas que están sucediendo, es que nos movemos constantemente, rara vez pasamos más de una semana en un lugar, ¿sabes?”
“No”, admití. Disimulé la verdad un poco, solo para estar a salvo, “Me mudé dos veces cuando era niña, pero era demasiado joven para recordarlo. En su mayor parte, crecí aquí.”
“Termina cansando, tener que-” ella dejó de hablar cuando de repente me empujaron hacia un lado. La punta de la cola de se apretó contra el centro de mi pecho, me hizo retroceder y me empujó contra el capó de un viejo y destartalado automóvil.
“Oye”, gruñí, pero él negó con la cabeza, se llevó un dedo al labio. Sus ojos azules se clavaron en los míos. Eran ojos extraños. No blancos, solo iris azul celeste que se extendían de esquina a esquina, con pupilas rectangulares y horizontales.
Miré a los otros, y todos se estaban moviendo para cubrirse. Kaiser, Fenja y Menja se habían metido en un callejón. Perra y sus perros estaban desapareciendo en la esquina más alejada del mismo edificio, haciendo solo el ruido de garras contra el concreto.
Delante de nosotros, un trío de personas en colores de ABB cruzó la calle. Un chico y una chica que parecía que podrían haber sido miembros de pandillas antes de la campaña de reclutamiento hardcore de Bakuda estaban hablando. Un adolescente que tenía más o menos mi edad estaba detrás de ellos, parecía demasiado asustado y cansado como para ser cualquier cosa menos uno de los nuevos reclutas. Estaban todos armados. Un machete colgaba de la mano del matón masculino, mientras que la niña jugaba con una pistola. El chico de aspecto asustado tenía un bate de béisbol con clavos clavados en él. ¿La gente realmente hacia eso? ¿El bate de béisbol con clavos?
Justo detrás de ellos estaba el edificio que tenía que ser nuestro objetivo. Era una bodega gris sucia, con las letras 'ABB' pintadas en aerosol sobre y alrededor de la puerta de la bahía de carga en rojo y verde en un estilo elaborado.
Cuando la patrulla se fue, Newter habló, “Tienen patrullas, y han etiquetado el edificio. Ese será nuestro objetivo hoy.” Miró su reloj, “Dos minutos hasta que sea hora de moverse.”
“Mis chicas y yo daremos una vuelta alrededor”, dijo Kaiser desde la portada del callejón, “Atacaremos desde otra dirección.”
“Oye, no”, le contesté, “ese no es el trato. Estamos en grupos como este por una razón, y esa razón sale volando por la ventana si nos separamos así.”
“No pedí tu permiso,” contestó Kaiser, su voz fría. Sin esperar una respuesta, se dio vuelta para irse, Fenja y Menja lo siguieron.
“¿Vamos a detenerlos?”, Le pregunté.
“Podría alcanzarlos”, nos dijo Perra, mientras montaba a Brutus hacia nuestro grupo.
Newter negó con la cabeza, los labios delgados presionados en una línea que solo acentuaba su extraña apariencia, “No vale la pena, y es peligroso luchar entre nosotros en territorio enemigo. No tenemos tiempo, de todos modos.”
“Perra, ¿puedes llamar a Grue y Tattletale para avisarles?”, Pregunté. “Pueden tomar medidas si lo necesitan.”
Ella asintió y sacó su teléfono celular.
Mientras Perra hacía la llamada, Newter hacía señas a los demás para que se reunieran en una multitud. “Hablemos plan de ataque. Skitter, Perra, ustedes dos tienen más experiencia lidiando con estos tipos, así que dígannos que piensan.”
Eché un vistazo a Perra. Ella estaba ocupada con la llamada, y había estado fuera de acción durante nuestro último encuentro con el ABB, lo que la dejó a oscuras en lo que respecta a Bakuda. Depende de mí.
Me aclaré en silencio la garganta, y luego dije: “A Bakuda le gusta poner trampas, y si este lugar es lo suficientemente importante como para patrullar, es lo suficientemente importante como para tener algunas trampas. Déjame enviar mis bichos primero. Puedo obtener una idea general del área, y los bichos también confundirán y distraerán a cualquiera que esté dentro, lo que debería facilitar las cosas para ustedes.”
Newter asintió una vez, “Está bien. Ese es el primer paso. Perra, ¿pueden tú y tus perros atacar la planta baja? Iré a la ventana del segundo piso.”
Perra le dio un breve asentimiento en respuesta.
“¿Los bichos no la morderán?”, Preguntó Newter.
“No”, le respondí, “tampoco te morderán a ti.”
“No podrían si lo intentaran”, me respondió Newter, sonriendo. Es curioso, si mirabas más allá de la extraña apariencia – el cabello azul, los ojos extraños, la piel anaranjada y la cola, en realidad era un tipo bastante guapo.
“Sundancer, ¿qué puedes hacer?”, Preguntó Newter.
“Creo que se podría decir que soy artillería”, respondió Sundancer, “pero tengo el mismo problema que Ballistic, eh, mi otro compañero de equipo. No estoy segura de poder usar mi poder sin lastimar realmente a mucha gente.”
“Entonces quédate atrás con Labyrinth. Ustedes dos estén listas para cubrir nuestro retiro o ayudar si tenemos problemas”, respondió Newter.
“Parece que sabes lo que estás haciendo”, comenté.
“Tal vez algo de Faultline se me contagio.” Sonrió. Luego miró su reloj, “Veinte segundos.”
Newter miró a los dos soldados que Coil había enviado, “Ustedes dos, ¿pueden-”
“Estamos tomando una posición en esta azotea, aquí”, respondió el más bajo de los dos hombres, señalando el dúplex de dos pisos junto a nosotros. “Te apoyaremos con fuego de cobertura.”
“Uh, bien. Intenta no matar a nadie”, dijo Newter, mirando su reloj de nuevo, “Cinco segundos. ¿Skitter? ¿Tu empiezas?”
Me extendí a todos los bichos que había acumulado, menos los que tenía debajo de mi traje. Los dirigí hacia el lado del edificio que estábamos enfrentando.
El enjambre entró por las ventanas que estaban abiertas o rotas, y la única puerta abierta al costado del edificio, que fluía hacia los pasillos. Me aseguré de extenderlos para cubrir cada superficie, sintiendo cualquier cosa fuera de lugar o inusual. Había un buen número de personas dentro, lo cual no fue una gran sorpresa, pero mis bichos estaban haciendo mucho contacto con piel desnuda. Me di cuenta de que la gente reunida en el área abierta de la planta baja del almacén estaba casi desnuda. Desnudados a su ropa interior. Fue tan inesperado que me hizo perder el control.
Negué con la cabeza. No podía permitirme distraerme. Bakuda probablemente usó metales y plásticos, y para los sentidos superfinos de los bichos, esa era una textura completamente diferente de las paredes. Intenté filtrar las cosas habituales y percibir solo las cosas de plástico o de metal. A solo unos metros de la entrada, encontré dos protuberancias en forma de cúpula a cada lado de la escalera que conducían al segundo piso, metal y plástico.
“Hay algo allí”, dije. “Dame un segundo.”
Saqué una página del libro de jugadas de Grue y reuní a un grupo de bichos en una forma densamente humanoide. Moví esa colección de bichos a través de las puertas y al lugar donde se encontraban las pequeñas cúpulas.
La explosión hizo saltar un pedazo de tamaño considerable de la pared exterior del edificio más cercano a nosotros. La gente que estaba dentro, nerviosa por la afluencia de bichos, comenzó a dispersarse, gritar, correr hacia las salidas.
“¡A la mierda!” Los ojos de Newter se abrieron de par en par.
“Detectores de movimiento, creo”, dije, “O se activó por proximidad. Mis bichos normalmente no los activarían, tuve que engañarlos.”
El suelo era demasiado duro para las minas terrestres, así que me concentré en que el resto de los bichos barrieran el resto del edificio, rozando las superficies y buscando más problemas. Encontré dos más, me aseguré que nadie estaba cerca y usé el mismo método para detonarlos. Las columnas de llamas, humo y escombros fueron visibles desde donde nos agachamos.
“Veinte o treinta personas en la planta baja, desarmadas y medio desnudas, diez en la oficina del piso superior, armadas”, les dije, “El camino está tan libre de trampas como puedo conseguirlo. ¡Vayan!”
Perra se lanzó a la acción, Newter solo unos pocos pasos atrás. Corrió a medias, medio gateó, su cola se movió detrás de él, presumiblemente para ayudar a mantener el equilibrio.
Cuando Perra hizo que sus perros chocaran con la puerta de la bahía de carga de metal cerrada, Newter interceptó a las primeras personas en salir por la puerta de salida de incendios en el costado del edificio. Saltó para cerrar la brecha de cinco metros tan rápido como pude haber lanzado un golpe, moviéndose de una persona a otra, dejando caer a cada uno de ellos en un instante. Muchas mujeres en ese grupo, y pude confirmar con mis ojos lo que mis bichos me habían dicho: nueve de cada diez personas de ese grupo, una mezcla de hombres y mujeres asiáticos, solo usaban ropa interior. ¿Tráfico de esclavos? ¿Prostitución? ¿Algo más oscuro? Sentí que mi piel se estremecía.
Mientras se lanzaba por el costado del edificio y se deslizaba por una ventana abierta como un rayo engrasado, sentí que Newter pasaba junto a varios de mis bichos. Cada bicho que entró en contacto con él cayó de la pared o del cielo, cayendo al suelo, vivo pero aturdido.
Recordé haber leído sobre él en la web. La información había sido escasa, ya que la Cuadrilla de Faultline no era el tipo de villano que aparecía en los periódicos o en la televisión, y los detalles concretos que estaban allí habían sido difíciles de separar de la especulación. Lo que sí sabía era que sus fluidos corporales eran potentes alucinógenos. Incluso el sudor que se acumulaba en su piel era aparentemente suficiente para enviar a alguien al suelo, tomando solo unos segundos para que fuera absorbida a través de la piel.
Concentré mi atención en rastrear lo que estaba sucediendo dentro del edificio. Newter estaba en el segundo piso, probablemente esquivando disparos mientras se acercaba al grupo de personas que había estado en la oficina de arriba. Tenía mis bichos agrupados a su alrededor, mordiendo las manos y rostros del grupo. Los envié arrastrándome en narices, orejas y bocas para interrumpir la puntería de las personas que podrían dispararle a Newter.
Kaiser, Fenja y Menja estaban atacando desde el lado del edificio opuesto a nosotros. Habían llamado la atención de la mayoría de los agentes armados y las patrullas, dejando a Perra y sus perros varados en medio de una o dos docenas de personas desarmadas, desvestidas y en pánico. Por lo que mis bichos percibían, daba muchas órdenes a sus perros.
Me di cuenta, tardíamente, de que alguien había bloqueado la ruta que Perra podría haber tomado para llegar a la lucha. Los bordes de la barrera eran delgados, afilados. ¿Cuchillas? Eso significaba que Kaiser sería quien la había bloqueado. ¿Era intencional, o había estado cortando las rutas de escape del ABB?
No podía sentir lo que Newter estaba haciendo porque mis bichos no podían tocarlo, pero podía sentir el movimiento del aire que lo seguía, podía rastrear la ubicación de los bichos con los que entraba en contacto antes de que fueran derribados por las drogas, y sabía que los hombres se estaban derrumbando cuando Newter se movió entre ellos y los derribó a cada uno con un toque. Uno o dos incluso colapsaron sin que él los tocara. ¿Algo más? ¿Sangre? ¿Escupitajo?
Solo uno permaneció de pie. Él y Newter se rodearon el uno al otro. Mis bichos no estaban teniendo mucho efecto en él, ya que llevaba un pañuelo o algo así en la cara.
No, espera, había una segunda persona, justo detrás de Newter. ¿Cómo no lo había notado?
Entonces el primero desapareció, y lo supe.
Agarré mi teléfono, accedí a los contactos y marqué automáticamente a Perra.
“Vamos, responde, responde”, le susurré al teléfono.
Luego, un puñado de mis bichos quedaron atónitos y algunos más aplastados cuando Newter colapsó encima de ellos. Dirigí la mayoría de los bichos en el edificio para distraer al atacante, con la esperanza de comprar a Newter el tiempo suficiente para escapar. No estaba funcionando, no se estaba moviendo.
“¡Mierda! ¡Responde, Perra!”
“¿Qué sucede?”, Preguntó Sundancer.
“Newter está herido.”
Labyrinth puso su mano sobre mi hombro y me hizo girar a medias para mirarla. Ella no dijo una palabra, su expresión apenas cambió detrás de la tela de su máscara, pero aún era lo más parecido que había visto a una respuesta emocional de ella.
Hubiera dicho algo, pero Perra eligió ese mismo segundo para contestar.
“¡Perra! En el segundo piso, Newter está herido, Oni Lee está en el edificio.”
Hubo una larga pausa antes de que ella respondiera: “Lung está aquí también.”
[1] Sun= Sol, Dancer = Bailarina

Capítulo Anterior < Indice > Capítulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


Lisset unicornios - YouTube

13 mejores imágenes de Provisiones para el perro Perros ...

  1. Lisset unicornios - YouTube
  2. mge356666 - YouTube
  3. Juansa - YouTube
  4. CHICAS TOPS - YouTube
  5. Frases para niños Frases sobre la niñez Reflexiones sobre los niños Frases Famosas
  6. Adrian Arias - YouTube
  7. Ya ni la muelas! - YouTube

Skip navigation Sign in. Search ¡¡Voy a compartirles muchas cosas Increíbles hechas con mucho AMOR para toooodoo ... de 17 años que le encanta hacerlos sonreír 😄 ... con Muñecas para niñas y niños de todas las edades. ... Hola Mi Gente, Este es mi Primer vídeo, Espero que me ayuden y me den una oportunidad para hacerlos sonreír, poco a poco iré mejorando, Con su ayuda haré Grandes Cosas Suscribete!! Show less Yo soy Lulu99 💕 Una Youtuber de 17 años que le encanta hacerlos sonreír 😄 ¡RECUERDA SUSCRIBIRTE A ESTA HERMOSA FAMILIA DE LULUTUBERS! ... Un canal Para decir las cosas AL CHILE!!! La etapa de la niñez. Frases y Cosas que desconocías del día del niño. ... 51 Bonitas Frases para Sonreír (Narradas) 😊 - Duration: 13:31. Lifeder 134,543 views. 13:31. Yo soy Lulu99 💕 Una Youtuber de 17 años que le encanta hacerlos sonreír 😄 ¡RECUERDA SUSCRIBIRTE A ESTA HERMOSA FAMILIA DE LULUTUBERS! ... Un canal Para decir las cosas AL CHILE!!! dietas, consejos,rutinas de ejercicio y mucho mas en este canal recuerda que las cosas no pasan tu haces que pasen , tu puedes hacer la diferencia # teamfitness